Museo Histórico Municipal

MUSEO HISTÓRICO MUNICIPAL

Centro Cultural Adolfo Lozano Sidro

Carrera de las Monjas, 16.
14800 Priego de Córdoba (Córdoba).
Tel.: 957 540 947.
E-mail:arqueologia@aytopriegodecordoba.es

El Museo Histórico Municipal es un museo arqueológico, pionero de los museos prieguenses, que fue creado en 1983. Su sede actual, en el Centro Cultural Adolfo Lozano Sidro, es provisional, habiéndose proyectado el traslado de la institución a una sede definitiva en el conocido como Molino de los Montoro, muy cerca del castillo de la ciudad. En el museo también se encuentra la sede del Servicio Municipal de Arqueología, que desde 1989 gestiona el rico patrimonio arqueológico prieguense, con numerosas actuaciones.

Los fondos del museo son espectaculares, tanto en cantidad como en calidad, aunque sólo una mínima parte de los mismos se encuentra expuesta. Las excavaciones arqueológicas realizadas por la institución, tanto en el casco urbano como en el territorio, y la donación de algunas colecciones particulares, han ido incrementando significativamente los fondos del museo, sobre todo las colecciones prehistóricas y medievales. En el futuro se habilitará una sección de Etnografía, basada en la colección Marcos Campos, una de las más importantes de Andalucía.

El espacio visitable del museo, reformado por última vez en 2005-2006, se encuentra distribuido en cuatro salas más un patio columnado, siguiendo una ordenación cronológica convencional desde el Paleolítico hasta la Edad Media. Tras la reforma referida, el museo presenta a los visitantes un discurso expositivo moderno, en armonía con las nuevas tendencias en el campo de la museografía.

SALA 1. Los orígenes: Paleolítico y Neolítico.

Se exponen restos óseos de la Cueva del Grajo II, con una antigüedad entre 150.000 y 170.000 años, pertenecientes a una fauna ya extinta en la comarca de Priego: hienas, osos, linces, toros salvajes, ciervos, etc. En estos momentos todavía no tenemos constancia del poblamiento humano de la comarca, con evidencias a partir del 90.000 a.C., circunstancia que sí demuestran, con posterioridad, los útiles fabricados en piedra tallada del Paleolítico y alguna manifestación excepcional de arte mueble, como una plaqueta de piedra, grabada con la cabeza de una cabra, hallada en el yacimiento de El Pirulejo y fechada hacia el 10.000 a.C. Más tarde, durante el Neolítico (VI-III milenio a.C.), la comarca de Priego presenta una verdadera eclosión poblacional, con un número importante de cuevas naturales habitadas de las que procede un importantísimo y único conjunto de cerámicas, muchas de ellas decoradas, además de objetos de hueso y herramientas realizadas en piedra tallada y pulida. No faltan tampoco objetos decorativos, alisadores cerámicos, algún fragmento de cráneo trepanado, etc. Las cuevas de los Mármoles, Murcielaguina, Huerta Anguita o Cholones son algunos de estos asentamientos prehistóricos. A esta sala hemos incorporado los últimos hallazgos realizados, para el periodo Neolítico-Calcolítico, como el descubrimiento de la Cueva de los Cuarenta, una espectacular cueva funeraria, y otras de similares características. Por último, también se expone la estela de El Torcal, con relieves diversos, que se ha interpretado como posible hito territorial de la prehistoria reciente. En esta sala se complementan los objetos en vitrina con dos paneles expositivos dedicados a la industria lítica y a la tecnología cerámica.

SALA 2. De la piedra al metal: Del final de la prehistoria al mundo ibérico.

Contiene, tras un panel didáctico dedicado al arte rupestre, los primeros útiles metálicos hechos por el hombre en la comarca de Priego (III-II milenio a.C.): puntas de flecha y cuchillos, de bronce, y un colgante de plata, así como una maqueta del dolmen de la Lastra, única manifestación megalítica conocida del sur de Córdoba. También, ya en la protohistoria (siglos X-III a.C.), contemplaremos las primeras cerámicas hechas a torno y decoradas con sencillos motivos geométricos pintados en rojo y negro. El periodo ibérico aporta, igualmente, un importante conjunto de armamento, ajuares funerarios (con una recreación, a escala real, de una tumba de incineración), así como, ya en un momento tardío, varios conjuntos cerámicos de gran valor arqueológico, como los del cortijo del Portillo y del cerro Cabeza del Obispo (Alcaudete). Así mismo, se dedica un espacio al santuario iberorromano de la cueva de la Murcielaguina, asentamiento de gran trascendencia espiritual durante varios siglos y referente religioso para muchos poblados de su entorno. La sala se complementa con una recreación, a escala real, de un telar ibérico, así como paneles didácticos dedicados a los textiles en el mundo ibérico y el armamento en el mismo periodo.

SALA 3. Bajo la misma lengua: Roma.

Está dedicada a la aportación cultura de Roma (siglos III a.C. al V d.C.), a excepción de la numismática ibérica, que se exhibe en ella, junto con la latina. Cerámicas, esculturas, capiteles, son las manifestaciones de la arqueología prieguense más llamativas de este mundo clásico. Junto a ella también se exponen pequeños bronces, de múltiples funciones, o herramientas, representativas de cada momento. Más de un centenar de yacimientos arqueológicos del municipio tienen ocupación en estos momentos, lo que prueba la intensidad del poblamiento (Torre Alta, Cañoscorrientes, Cabeza Rasa, etc.). Los paneles didácticos están dedicados a la romanización de territorio, a la numismática y a los sistemas constructivos.

PATIO.

Aquí se expone la cultura material hispanorromana y, en menor medida, medieval (bolaños), que, por sus características, no se han podido incluir en el espacio museográfico convencional. Se exhibe la epigrafía latina, con ejemplares de gran valor histórico como el hito que separaba los términos municipales de Cisimbrium y Egabrum o Ipolcobulcola, dos pies de prensa de aceite, dos tumbas (de tegulae y sarcófago de plomo) y un molino de cereal. Los paneles didácticos se dedican a la epigrafía, al aceite y vino en época romana, al museo, a los métodos y técnicas de la arqueología, y a la destrucción del patrimonio arqueológico.

SALA 4. Tiempos de crisis y de cambio: Antigüedad Tardía y Edad Media.

Cerramos el mundo antiguo con la época visigoda (siglos V al VII d.C.) y una selección de la cultura material representativa, generalmente asociada al mundo funerario. Aquí destacamos un epígrafe único, con el comienzo de un salmo bíblico, In Domino confido (Confío en el Señor), procedente de la necrópolis de El Arrimadizo. Y así llegamos a la Edad Media (siglos VIII-XV d.C.), uno de los fondos más importantes del museo, sobre todo los pertenecientes a madinat Baguh, nombre árabe de la ciudad islámica medieval de Priego, objeto de numerosas excavaciones arqueológicas. Las cerámicas andalusíes destacan por su abundancia y buen estado de conservación, con formas completas, aunque no faltan otros objetos de la vida cotidiana. Se continúa con el periodo medieval cristiano, cuando Priego pasa a ser villa feudal de señorío. Los paneles didácticos están dedicados a las torres atalayas, a la arqueología medieval del casco urbano y a las pinturas medievales de la cueva de Cholones. Se completa la sala con una maqueta de un trabuco (catapulta) medieval, cuya munición se exhibe en el patio, y un enterramiento doble altomedieval.