Fiestas de la Soledad.

En la segunda mitad del siglo XIX, a los predicadores del novenario de Mayo se les va a dar una inusitada importancia por parte de la Hermandad de la Virgen de la Soledad, siguiendo la moda impuesta por las Hermandades de San Francisco. Del anonimato del siglo anterior, van a pasar a ser elementos destacados de las fiestas, a los que se les mima, aplaude y se contrata.

En pleno auge cofradiero, esta Hermandad a pesar de que en su estatutos se prohibía expresamente entrar en la carrera de competencia que habían iniciado la Columna y el Nazareno, cae en el resplandor provocado por los predicadores que había traído ésta última en el año 1864 y se anima a invitar a uno de ellos llamado Francisco Sánchez Juárez “porque había provocado el mayor fruto espiritual de este vecindario”.

Destaca entre los predicadores, el que José Tomás Valverde Castilla trajo para el domingo de las fiestas de 1915, que despertó un inusitado interés no sólo en el pueblo sino en toda la comarca. Se trataba del Excmo. Sr. Luis Calpena y Ávila, que ejercía de Auditor en el Tribunal de la Rota, y no era la primera vez que intervenía en los novenarios anuales de mayo, sino que acumulaba una experiencia de veintiún años.

La música siempre ha sido elemento imprescindible de estas fiestas, bajando y subiendo en intensidad, según la cantidad de dinero disponible. Por loa años de 1860, es León Bidaburu, encargado del órgano y de la dirección de la Capilla de Música de la Parroquia, quien acompaña en las fiestas de la Virgen de la Soledad. En épocas de solvencia económica también acudía la Banda Marcial de Música. Pero es en la década de los 80 cuando aparece Laureano Cano, que se va a convertir en una institución cultural en Priego y alma musical de todas las cofradías, al que después de muchos años seguirá su hijo Alonso Cano.

Ya en la primera mitad del siglo XX actúan el tenor Luis Morgado, el barítono Julio Vidal y sus seises, y la capilla de Rafael Rodríguez. En los 40, se trae el coro de cantores de Córdoba y actúa en alguna ocasión la orquesta y cantores de Antonio Castro.

En la actualidad, y durante la semana de cultos, actúan los grupos musicales y rocieros de la localidad, destacando la fundación de un coro propio de la Hermandad, dirigido por José Joaquín Alcalá Pérez. En la Solemne Función Religiosa del domingo, actúa la Coral “Alonso Cano” de Priego, que interpreta la Letanía Lauretana a la Santísima Virgen, de los Seises, del Padre Torres, y la Primera Misa Pontifical de Perossi.

En cuanto al acompañamiento musical de la procesión, han actuado por nuestras calles, entre otras, la Banda de Gaitas, Cornetas y Tambores de Torremolinos; Banda Militar de Cornetas y Tambores “Domingo Savio” de Morón de la Frontera; Banda Militar de Música del Regimiento de infantería de Córdoba, Número 10, acompañada de su escuadra de Gastadores y Banda de Cornetas y Tambores; Regimiento de Infantería de Lepanto, nº2, de Córdoba; Banda de Música de Lucena; Banda de Cornetas y Tambores y Sección de Música del Regimiento de Infantería de Córdoba, en Granada; Regimiento de Infantería Motorizable, nº 2, Agrupación Musical Prieguense; Agrupación Musical Granadina; Regimiento de Artillería de Campaña, nº 42; Banda de la Legión de Ronda; Banda del IV Tercio de la Legión Alejandro Farnesio; Agrupación Musical “Nuestra Señora de la Oliva” de Salteras (Sevilla).

Referente a las rifas, el primer objeto del que se tienen noticias fue un cuadro de Nuestra Señora del Carmen, que se rifó por medio de papeletas antes de la salida de la procesión, el domingo de mayo de 1848. Más tarde alguien regaló unos peros, fruta típica de nuestras huertas, sacándose cinco reales. No se vuelven a tener noticias hasta el año 1856, cuando antes de la procesión se rifaron unas alcachofas por 20 reales. A partir de ahí , los devotos irán regalando frutos y dulces, hasta que poco a poco, los regalos son cada vez más abundantes y lo obtenido por este concepto, más sustancioso, estando consolidadas totalmente en años sucesivos hasta nuestros días. En la actualidad, esta Hermandad realiza tres días de rifa, la noche del sábado, la del domingo de la fiesta y la noche del lunes siguiente coincidiendo con el besamanos a la Virgen de la Soledad.

Hay que hacer una mención especial en el desarrollo actual de las fiestas de mayo, al grupo de Seises de esta Real Cofradía; fundado en 1994, con motivo del IV Centenario de su Constitución, actuaron por primera vez en la Coronación Canónica de la Virgen de la Soledad y, desde entonces, lo vienen haciendo en la solemne función religiosa del Domingo de la Soledad; también acompañan a la Virgen en su procesión y a Jesús Sacramentado en la solemne procesión del Corpus Christi.