Domingo de Resurección

Real y Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Resucitado y María Santísima de la Cabeza

La Real Hermandad de Nuestra Señora de la Cabeza y Nuestro Padre Jesús Resucitado hace su salida el Domingo de Resurrección por la mañana, aunque hubo un tiempo en que hacía un recorrido doble, bajando el Sábado Santo a la iglesia de la Asunción y subiendo a su ermita el Domingo. En la actualidad realiza el siguiente recorrido: iglesia de la Virgen de la Cabeza, Estación. Málaga, Ancha, Río, Carrera de las Monjas, Palenque, Lozano Sidro y Virgen de la Cabeza. Los pasos de esta Cofradía van anunciando la primavera en sus tronos y vestiduras.

Ambos son llevados por sus costaleros que son 60 para la Virgen, que procesiona bajo palio, y 65 para el Resucitado. Los penitentes, en su mayoría jóvenes, van vestidos con túnica blanca con cíngulo azul celeste, capa celeste con el escudo de la hermandad y zapatilla blanca..

Desde 1976 ha ido acompañada musicalmente de forma ininterrumpida por la banda de cornetas y tambores de la Hermandad, cambiando en 2003 a Agrupación Musical, contando con 50 componentes. Los ritmos de tambor se deben a Antonio Martín Alba y Francisco Díaz, mientras que las marchas de las cornetas son populares con algunos arreglos propios y otras son originales de la banda.

A esta procesión, acuden todas las cofradías prieguenses con sus respectivos pendones, así como las autoridades locales, por ser esta la procesión oficial de Semana Santa.

La Hermandad de la Virgen de la Cabeza tuvo su origen en el siglo XVI, concretamente se fundó en 1573 en la ermita de San Sebastián, después conocida como de la Virgen de la Cabeza y a ella estuvo ligada desde antaño la advocación de Cristo Resucitado.

La época más floreciente de la Cofradía fue la comprendida entre 1580 y 1610. En 1586, coincidiendo con la visita a Priego de los marqueses, se hizo la Fuente de la Salud en cuya hornacina se colocó una imagen de la Virgen de la Cabeza.

En el siglo XVIII, se extraviaron las constituciones de la Cofradía, aunque esto no fue óbice para que siguiera realizando sus cultos en la ermita durante el siglo XIX, hasta que ésta se derrumbó. En 1977, se refundó de nuevo la Hermandad con motivo de recuperar la procesión de la mañana del Domingo de Pascua, conocida como la del Resucitado. Para esto, se redactaron unos nuevos estatutos que se sometieron a la aprobación del obispado en los que se recoge el carácter juvenil de la misma por la edad de la mayoría de sus cofrades.