Las fiestas del Buen Suceso.

La existencia de la Real e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora del Buen Suceso se data en los tiempos remotos en que se realizaban votos para solicitar la intersección divina para librarse de plagas y epidemias, siendo patrona de un gremio de tejedores del siglo XVII. Cuatro de estos industriales tienen la iniciativa de levantar el Retablo, sede de la titular de la hermandad que actualmente puede observarse en la iglesia de San Francisco. Los cuadros de la época que orlan este retablo, representan los patronímicos de estos patrocinadores. La autoría del mismo es atribuida a Juan de Dios Santaella. La imagen que lo preside es de la escuela granadina de la segunda mitad del siglo XVII.

Durante muchos años sus fiestas populares se celebraron en el mes de marzo, con solemnes septenarios y procesión. Pero al no exisstir pruebas documentales ni bibliográficas, no hay datos fiables de cuando cesan esas actividades de culto en la cofradía, coincidiendo quizá con un periodo de decadencia o desaparición del gremio de tejedores que dió vida a la hermandad. Fue a mediados de este siglo, cuando un grupo de personas vuelven a dar vida y renovada actividad a la misma, con la constitución de una Junta de Gobierno, responsable del restablecimiento del Culto y de las fiestas que anualmente se celebran durante el mes de mayo. Coincidió el primer paso procesional con una etapa de sequía, por lo que se decidió que la Virgen dirigiera sus pasos por el Balcón del Adarve.

Para dar entrada en el seno de la Hermandad a los jóvenes, se creó la sección de los Horquilleros, con la misión de llevar sobre sus hombros a la Virgen en sus fiestas primaverales, organización del paso por las calles de Priego, ornamentación de Retablo y cooperación en la tradicional rifa.

En la década de los setenta el grupo Scaut de Priego nombra a la Virgen del Buen Suceso como su patrona. En 1967, la imágen es restaurada por D. Manuel Arjona Navarro. En la Actualidad se ha constituido las sección de la Banda de Tambores y Costaleros de la Virgen, cuyo trono ha sido restaurado por el artista local D. Cristobal Cubero Molina.