Lunes, 08 Enero 2018 07:34

Donde las piedras hablan Destacado

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Sostenibilidad y turismo son conceptos que se complementan y necesitan uno del otro para funcionar. Para que en este dúo no haya ninguna nota discordante es necesario conocer la naturaleza y respetarla. Acercar al visitante a los distintos espacios naturales respetando sus características es el principal reto al que se enfrenta el turismo sostenible para que realmente pueda tener este adjetivo. En este sentido, la Unesco está haciendo un trabajo importante con los geoparques, territorios que aúnan un patrimonio geológico singular con una estrategia de desarrollo propia. Andalucía cuenta desde el año 2006 con tres geoparques: Cabo de Gata-Níjar, Sierra Norte de Sevilla y Sierras Subbéticas, al que se podría sumar el del Cuaternario Valles del Norte de Granada, que está en tramitación.

El geoparque de la Sierra Norte, en la Sierra Morena de Sevilla, abarca la superfice del parque natural y cuenta en su territorio con antiguas zonas de explotaciones mineras, como el Cerro del Hierro, considerado como Monumento Natural.

En los últimos años se han adecentado senderos y caminos en esta zona, además de aumentar la oferta turística hacia un tipo de turista que busca experiencias en los lugares que visita. Éste es el caso del primer sendero para BTT puesto en marcha en Alanís.

Pero no sólo es naturaleza, en El Pedroso se está ultimando un proyecto en la mina La Lima para adecuarla a las visitas turísticas, que se sumaría al recurso de las Escuelas Nuevas. En este antiguo colegio del pueblo se puede encontrar una historia de la minería de la zona curiosamente expuesta en unos pupitres escolares que hacen las veces de vitrinas. En el mismo edificio hay un completo museo de la escritura donde, al final de un repaso por la historia de la comunicación escrita se pueden ver los premios Planeta dedicados por sus autores. Este municipio está muy unido a la editorial, al ser el pueblo donde nació José Manuel Lara Hernández, fundador de Planeta.

Para los viajeros que quieran adentrarse en la naturaleza o quienes viajen en familia, existe la posibilidad de recorrer Isla Margarita, partiendo desde la estación de Cazalla-Constantina. Aquí, además de pasear por la ribera del Huéznar, se puede recorrer la conocida también como Isla del Pescador desde los árboles, gracias a Parque Aventura Sierra Norte. Está situado sobre una superficie de 1,5 hectareas, donde hay distintos recorridos de puentes, tirolinas, salto al vacio, galeria de tiro y actividades de escalada en árboles.

Otra parada merece Constantina, donde además de la riqueza patrimonial, el viajero puede disfrutar de la riqueza gastronómica de chacinas y derivados del cerdo. Y todo ello, regado con vinos de la tierra, como los procedentes de la Bodega La Margarita o Fuente Reina en Constantina o Colonias El Galeón, en Cazalla de la Sierra. Aunque, los anisados y licores tampoco dejarán indiferente al turista.

Pero, sin duda, la mayor impresión que se puede llevar el visitante del geoparque de la Sierra Norte es el Cerro del Hierro, un recuerdo de cuando esta zona de Andalucía era mar. A caballo entre Constantina y San Nicolás del Puerto, en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla y muy cerca del Monumento Natural Cascada del Huéznar, aúna de un modo espectacular la acción de la naturaleza y del hombre.

Este paleokarst de gran belleza e interés científico y didáctico alberga en su interior especies vegetales y animales de gran singularidad inmersas en un bosque de alcornoque muy bien conservado, salpicado de árboles tan interesantes como el quejigo y el roble melojo.

En otro de los geoparques, el de la Sierra Subbética, en Córdoba, el protagonista es un fósil: el amonite. Un paseo por Cabra, o una visita al santuario de la Virgen de la Sierra, y es fácil ver los restos en las losas del suelo.

Y es que, Cabra y su entorno tienen mucho peso en la geología. De hecho, en el año 1926 se celebró en este municipio cordobés una sesión del XIV Congreso Geológico Internacional. Y es que, la Subbética cordobesa presenta innumerables riquezas naturales y gastronómicas que hacen de ella un destino preferente para el viajero que busca experiencias diferentes.

Al aceite de oliva virgen extra de la zona hay que añadir la trufa. Una visita al Jardín Micológico de Priego de Córdoba, y el visitante tendrá un claro panorama de la riqueza de la flora andaluza. Pero no queda aquí la riqueza turística de Priego, además del conjunto patrimonial del municipio, existe la posibilidad de alojamiento en el Hotel Villa de Andalucía de Priego de Córdoba, un complejo turístico ejecutado al modo de un pueblo blanco andaluz, situado cerca de la aldea de Zagrilla y desde donde se domina el horizonte de la Subbética.

Para los amantes del senderismo está el camino que lleva hasta el Picacho de Cabra y, para los más aventureros, y con la preparación adecuada, pueden intentar la ascensión a La Tiñosa, el monte más elevado de la provincia cordobesa.

El Picacho de Cabra fue uno de los primeros espacios naturales protegidos de España, declarado sitio de interés nacional en 1927. Desde su mirador, conocido como el balcón de Andalucía, se pueden divisar tierras de cinco provincias andaluzas. Desde allí se puede contemplar el poljé de La Nava, una amplia meseta o valle alargado de fondo plano, situada a unos 900 metros de altitud.

En esta misma zona está uno de los pueblos considerado con encanto, Zuheros. Pero la belleza no está solo en sus calles y plazas, también en las entrañas, puesto que en su término municipal está la cueva de los murciélagos.

 

Fuente: Diario de Sevilla

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