Por Fernando Alcalá-Zamora

 

A 649 metros sobre el nivel del mar, en el extremo sur de Córdoba, el barrio de la Villa de Priego de Córdoba se asienta sobre un tajo de piedra caliza que permite lanzar la mirada en un recorrido panorámico.

 

Su castillo, encaramado sobre el balcón del Adarve, custodia hacia el norte sierras, valles y desfiladeros desde hace siglos. Tomando la perspectiva inversa, desde el mar de olivos que se extiende en las faldas de la sierra de los Judíos, la ciudad de Priego, con sus casitas blancas y campanarios elevándose en el centro, se muestra coqueta al resguardo de una gran elevación montañosa que la protege desde el sur. Allí, imponente, surge el pico de la Tiñosa a 1.570 metros de altitud. 

Publicado en Sobre Priego