Los ríos modelan la roca cavando profundos cañones, y el arte popular ha transformado algunas de las surgencias que abastecen a la población: la más monumental, la Fuente del Rey, con más de cien caños.
De norte a sur encontrarás la zona de huertas de los arroyos Zagrilla y Salado, a la que se accede por el paso de las Angosturas, verdadera puerta natural de todo este valle. Remontando su cauce se cruzan los límites del Parque Natural hasta las primeras estribaciones de la Sierra de Horconera, donde nacen numerosos cursos fluviales (Tijeras y Genilla) convertidos en parajes encantados.