No obstante, deben citarse entre todas, por su desacostumbrada solemnidad, las fiestas de Mayo celebradas en 1890 y en 1990. En las primeras, habiéndose hecho rogativas en la Hermandad por la salud del futuro rey Alfonso XIII, entonces niño de sólo cuatro años, que en efecto sanó de su enfermedad, se pidió a la Reina Regente que enviara representante a las fiestas, lo que hizo en la persona del Duque de Hornachuelos, prócer político de la época. Un siglo después se programó un lujoso recuerdo de aquel evento y así en 1990, se superaron todos los recuerdos con la participación en las funciones del sábado y domingo de los siguientes cantores, músicos y conjuntos corales: Coral Alonso Cano, Coral Ramón Medina, Coral Ubetense, Orquesta del Conservatorio Superior de Música, Carlos Hacar, Juan Luque, Pedro Lavirgen, Antonio López y Luis Bedmar. Acompañó la procesión la Banda de Gastadores, Cornetas, Tambores y Música del Cuartel del Mando de la Legión en Málaga.